think-tank

No recuerdo la última vez que me quede en casa haciendo nada, saludando cada hora que pasaba con sus pequeños minutos, algunos soñadores retraídos, otros corriendo en grupo.  No, no lo recuerdo.

Si lo pienso, lo único que llega a mi cabeza es la rutina. Desde que tengo conciencia, sin excepción, me levanto a la misma hora, salgo al mundo sabiendo que todo será igual, pocas sorpresas me esperan, muchas se cansan y se van, sin embargo siempre estoy en la calle; lo más difícil es ser testigo de los trabajos de fundición que realiza el sol los mediodía, cuando el calor es insano. Todos bajan el ritmo y la vida disminuye su velocidad, tanto que para algunos se detiene.

En esos instantes cuando la temperatura golpea tanto a mi sombra, ella no lo soporta y me abandona. Justo en ese momento tengo las conversaciones más interesantes y le gano discusiones muy intensas a mi mente.

Luego, vienen mis momento de reflexión y me pregunto: ¿Por qué hay que trabajar tan duro para poder comer?, ¿Por qué no puedo cambiar mi vida?, ¿Por qué no me puedo mudar?, ¿Por qué siento que en este lugar todos nos hundimos?, ¿Por qué todo gira alrededor de una cola? cola para salir de casa, para entrar, para buscar la comida, para llevarla, en el lugar que me encuentre siempre hay cola, ¿Por qué?, ¿Por qué?, ¡¿Por qué!?

Será porque soy una hormiga…

 ¿Acaso no tengo derechos?

Me pregunto si a otros animales le pasa lo mismo.

J-Ale.

Advertisements