Ideas que inspiran confianza, otras no tanto. Todas listas para llevar, sin cargo adicional.

Tag Archives: poetry

Neil Hilborn, un poeta estadounidense con desorden obsesivo compulsivo presentó su poema “OCD” en “Rustbelt Regional Poetry Slam”. (Wisconsin) para hablar de una manera intensa y desgarradora sobre su experiencia al quedar por primera vez perdidamente enamorado.

Más que un buen poema, esta es una historia de superación. Neil demuestra que es posible alargar las fronteras de nuestros limites para alcanzar lo que realmente deseamos, en su caso escribir poesía.

Aquí el poema escrito:

“OCD”

The first time I saw her..
Everything in my head went quiet.
All the ticks, all the constantly refreshing images just disappeared.
When you have Obsessive Compulsive Disorder, you don’t really get quiet moments.
Even in bed, I’m thinking:
Did I lock the doors? Yes.
Did I wash my hands? Yes.
Did I lock the doors? Yes.
Did I wash my hands? Yes.
But when I saw her, the only thing I could think about was the hairpin curve of her lips..
Or the eyelash on her cheek—
the eyelash on her cheek—
the eyelash on her cheek.
I knew I had to talk to her.
I asked her out six times in thirty seconds.
She said yes after the third one, but none of them felt right, so I had to keep going.
On our first date, I spent more time organizing my meal by color than I did eating it, or talking to her..
But she loved it.
She loved that I had to kiss her goodbye sixteen times or twenty-four times at different times of the day.
She loved that it took me forever to walk home because there are lots of cracks on our sidewalk.
When we moved in together, she said she felt safe, like no one would ever rob us because I definitely lock the door eighteen times.
I’d always watch her mouth when she talked—
when she talked—
when she talked—
when she talked;
when she said she loved me, her mouth would curl up at the edges.
At night, she’d lay in bed and watch me turn all the lights off.. And on, and off, and on, and off, and on, and off, and on, and off, and on, and off.
She’d close her eyes and imagine that the days and nights were passing in front of her.
But then.. She said I was taking up too much of her time.
That I couldn’t kiss her goodbye so much because I was making her late for work..
When she said she loved me, her mouth was a straight line..
When I stopped in front of a crack in the sidewalk, she just kept walking..
And last week she started sleeping at her mother’s place.
She told me that she shouldn’t have let me get so attached to her; that this whole thing was a mistake, but..
How can it be a mistake that I don’t have to wash my hands after I touch her?
Love is not a mistake, and it’s killing me that she can run away from this and I just can’t.
I can’t go out and find someone new because I always think of her.
Usually, when I obsess over things, I see germs sneaking into my skin.
I see myself crushed my an endless succession of cars..
And she was the first beautiful thing I ever got stuck on.
I want to wake up every morning thinking about the way she holds her steering wheel..
How she turns shower knobs like she opening a safe.
How she blows out candles—
blows out candles—
blows out candles—
blows out candles—
blows out—….
Now, I just think about who else is kissing her.
I can’t breathe because he only kisses her once—he doesn’t care if it’s perfect!
I want her back so bad..
I leave the door unlocked.
I leave the lights on.


Una mujer a fuego lento

Aire, nube, viento, fuego
tábano de fuego sagrado,
tango que arde en mi cuerpo
Compás furioso del olvido
Quiébrame la pelvis del sinsentido
reclama las regiones equinocciales de mi mente
iza la bandera de tu aroma
Diesel liviano, eso soy cuando te encuentro
Una versión deluxe de este manojo de nervios
drásticamente reducido en tu mirada solvente
causa y efecto de tu danza salvaje
viento, nube, aire,
prácticamente nada
si, eso es, prácticamente nada.

Natasha Tiniacos.


Cuando una boca suave

boca dormida besa
como muriendo entonces,
a veces, cuando llega más allá de los labios
y los párpados caen colmados de deseo
tan silenciosamente como consiente el aire,
la piel con su sedosa tibieza pide noches
y la boca besada
en su inefable goce pide noches, también.
Ah, noches silenciosas, de oscuras lunas suaves,
noches largas, suntuosas, cruzadas de palomas,
en un aire hecho manos, amor, ternura dada,
noches como navíos…
Es entonces, en la alta pasión, cuando el que besa
sabe ah, demasiado, sin tregua, y ve que ahora
el mundo le deviene un milagro lejano,
que le abren los labios aún hondos estíos,
que su conciencia abdica,
que está por fin él mismo olvidado en el beso
y un viento apasionado le desnuda las sienes,
es entonces, al beso, que descienden los párpados,
y se estremece el aire con un dejo de vida,
y se estremece aún
lo que no es aire, el haz ardiente del cabello,
el terciopelo ahora de la voz, y, a veces,
la ilusión ya poblada de muertes en suspenso.

Poema: Idea Vilariño.

Fotografía: Michael Sloane.


Imagen

Algún día escribiré un poema
que no mencione el aire ni la noche;
un poema que omita los nombres de las flores,
que no tenga jazmines o magnolias.

Algún día te escribiré un poema sin pájaros
ni fuentes, un poema que eluda el mar
y que no mire a las estrellas.

Algún día te escribiré un poema que se limite a pasar
los dedos por tu piel
y que convierta en palabras tu mirada.

Sin comparaciones, sin metáforas, algún día escribiré
un poema que huela a ti,
un poema con el ritmo de tus pulsaciones,
con la intensidad estrujada de tu abrazo.

Algún día escribiré un poema, el canto de mí dicha.

Darío Jaramillo Agudelo.


Captura de pantalla 2013-01-22 a las 22.50.33

Hay que caer y no se puede elegir dónde. Pero hay cierta forma del viento en los cabellos, cierta pausa del golpe, cierta esquina del brazo que podemos torcer mientras caemos.

Es tan sólo el extremo de un signo, la punta sin pensar de un pensamiento. Pero basta para evitar el fondo avaro de unas manos y la miseria azul de un Dios desierto.

Se trata de doblar algo más que una coma en un texto que no podemos corregir.

Roberto Juarroz.